Los Chonos tenían una organización básica, en pequeñas bandas o grupos constituidas por cuatro familias máximo. Esta es típica de las etnias que debían su dependencia al ecosistema marino. Como el sustento no soporta una explotación por grandes grupos, debían necesariamente, mantener grupos relativamente pequeños. Respondían seguramente, a un jefe o líder, miembro de alguno de los clanes o familias, que decidía el momento de marchar a un nuevo sitio, o donde establecerse o armar campamento.
Al navegar, el hombre estaba siempre atento a la posibilidad de cazar alguna presa. La mujer remaba. Ella era también, la que recolectaba mariscos.
Los chonos vivían en unas estrechas chozas de cortezas de árboles, desarmables. Las mujeres obtenían el alimento y los hombres se quedaban en la choza, manteniendo el fuego.
Cuando los chonos no estaban navegando, vivían en armazones de cuero y madera o en cavernas naturales. Durante los días más fríos o lluviosos colocaban carpas de cuero de lobo marino, hechas con un armazón de palos en forma de colmena. En el verano se trasladaban a las caletas, donde pescaban y marisqueaban; conservaban las especies recolectadas ahumándolas.
Al navegar, el hombre estaba siempre atento a la posibilidad de cazar alguna presa. La mujer remaba. Ella era también, la que recolectaba mariscos.
Los chonos vivían en unas estrechas chozas de cortezas de árboles, desarmables. Las mujeres obtenían el alimento y los hombres se quedaban en la choza, manteniendo el fuego.
Cuando los chonos no estaban navegando, vivían en armazones de cuero y madera o en cavernas naturales. Durante los días más fríos o lluviosos colocaban carpas de cuero de lobo marino, hechas con un armazón de palos en forma de colmena. En el verano se trasladaban a las caletas, donde pescaban y marisqueaban; conservaban las especies recolectadas ahumándolas.